Foto: Europapress Ante el anuncio de un nuevo convenio petrolero entre el gobierno interino de Venezuela y los Estados Unidos, el dirigente opositor Edmundo González Urrutia cuestionó el impacto real de estos acuerdos sobre la calidad de vida de los ciudadanos, advirtiendo que la inyección de recursos financieros al país no se traduce automáticamente en bienestar social. A través de su cuenta en la red social X, González Urrutia señaló que, mientras se manejan cifras millonarias e inversiones en materia de producción energética, una gran parte de la población continúa enfrentando carencias. En este sentido, cuestionó: «¿Qué significa todo ese dinero para una familia que perdió su casa y todavía espera poder reconstruirla? ¿Para quien llega a un hospital y tiene que buscar, por su cuenta, lo que necesita para ser atendido?». El opositor recordó que la historia económica de Venezuela ha estado marcada por el manejo de enormes ingresos petroleros que, en la práctica, no lograron garantizar mejoras sostenibles en la infraestructura nacional ni en los servicios básicos. Asimismo, advirtió sobre el impacto de la crisis, señalando que los problemas se reflejan en hospitales sin capacidad de respuesta, escuelas deterioradas y comunidades afectadas por fallas recurrentes en el suministro de agua y electricidad. Frente a este escenario, planteó dudas sobre el destino final de los recursos generados por la reactivación de la industria: «¿Esta vez el petróleo va a mejorar la vida de todos los venezolanos? ¿O solo la de algunos?». Para González Urrutia, si bien la reactivación del sector de hidrocarburos es un paso necesario, el verdadero progreso de la nación debe evaluarse a partir de indicadores sociales tangibles. Por ello, concluyó que «recuperar Venezuela es recuperar la vida de su gente», enfatizando que «la recuperación de Venezuela no puede medirse solamente por los barriles que vuelva a producir, sino por las vidas que esa riqueza permita reconstruir». Post Views:
Fuente: El Informador — Ver nota original