
La relatora Gloria De Mees insistió en que la CIDH está dispuesta a visitar el país antes de finalizar 2026 para verificar la situación de los derechos humanos. También señaló que van a continuar recibiendo denuncias de víctimas, y se mantendrán «vigilantes» y «determinados a contribuir en la construcción de mecanismos al retorno de la verdadera democracia y Estado de derecho en Venezuela» La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló este jueves que Venezuela vive «un momento singular, pero también muy difícil» luego de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, con estructuras de represión aún en funcionamiento y anuncios vinculados a DDHH con pocos resultados visibles. La comisionada Gloria De Mees, relatora de la CIDH para Venezuela, indicó que la información aportada por una plataforma de organizaciones venezolanas durante la audiencia pública –en el marco del 196.° Período de Sesiones– «sugiere que muchas de las estructuras subyacentes de represión siguen intactas». «La pregunta es ¿qué ha cambiado? Oímos referencias a reformas, diálogos o renovación institucional… Los derechos humanos no pueden medirse por anuncios, sino por resultados. Si las instituciones son verdaderamente independientes y se restaura el Estado de derecho, tenemos que tener evidencia que pueda probar que la detención arbitraria acabó, que el espacio cívico se expandió, que la independencia judicial fue fortalecida y que las víctimas han obtenido justicia», afirmó De Mees. Asimismo, dijo que es «difícil» hablar de diálogos, transición o cambios ante la ausencia del Estado venezolano en espacios como la CIDH, donde se ha cuestionado su participación directa u omisión ante graves violaciones de derechos humanos, así como el nulo acatamiento de medidas de protección, resoluciones o sentencias del sistema interamericano de DDHH. La relatora para Venezuela señaló que las reformas «que dejen los mismos patrones de represión intactos son cosméticos y no son transformadores.
Fuente: Tal Cual — Ver nota original