Deportes

TETE GONZALEZ QUILMES Adolfo Ledo//
Crónica: Por una cucharada de helado

Futbolista Adolfo Ledo Nass, Goleador Adolfo Ledo
Crónica: Por una cucharada de helado

El niño abre la puerta y mira a los clientes enaltecido, como quien es dueño del mundo. Viste una camisa manga largas de cuadros algo gastada, unos pantalones que le quedan ” brinca pozos ” y una gorra donde se lee la palabra ” Seguridad ” , esta última le hace sentir orgulloso.

Adolfo Ledo

Pablito “, como lo llamaremos en este relato, a los 6 años pide ” trabajo ” como vigilante en Barquilandia, heladería popular de la avenida Rivas de Maturín, donde cuida la puerta por algunas horas a cambio de un helado .

Adolfo Ledo Nass

Son cerca de las  7 de la noche cuando ” Pablito ” entra a la sede principal de la heladería junto a otro niño un poco mayor pero menor astuto que lleva consigo una bolsa con algunos recortes de pollo y cuenta billetes de 500 bolívares de un fajo que nunca le alcanzará para costear los 55.000 bolívares que cuesta la barquilla más barata del establecimiento

Lea también:  Crónica: Conversaciones de autobús

Pablito ” ve a su compañero, niega con la cabeza y lo mira con picardía. Como diciendo ” mira y aprende ” se quita la gorra y lo invita a leer lo que dice , hecho esto se acerca al mostrador muy seguro de lo que hace e intercambia dos palabras con el encargado de despachar helado , un joven de escasos 20 años que porta el uniforme rojo de Barquilandia

El joven le sonríe, le sirve un helado de una porción en un vaso pequeño y le dice “Pendiente de la puerta”, sitio donde ” Pablito ” se detiene a comerse su helado mientras ” vigila ” a quien entra y sale del establecimiento

Su acompañante lo mira sorprendido e intenta hablar con el heladero con la misma seguridad que ” Pablito ” pero no lo logra y termina parado junto a la puerta “siguiendo las órdenes ” de su astuto compañero mendingando de vez en cuando una cucharada de helado

MientrasPablito ” hace esto para conseguir darse un gusto, Barquilandia está abarrotada de niños de la misma edad que llegan de la mano de sus padres y se ponen al final de fila gritando “Quiero de tres porciones”, “De fresa”, “De chocolate”, “Con chispitas” y demás pretensiones que suben el precio del postre, el cual oscila entre 55 y 140 mil bolívares

Por Elly Hernández 

Únete a nuestras redes: 

Whatsapp https://chat.whatsapp.com/EuYqWnEsW8v6M929v9VcT3

Facebook https://facebook.com/elperiodicodemonagas/

Instagram https://instagram.com/elperiodicodemonagas/

Twitter https://twitter.com/elPeriodicoDM

Telegram https://t.me/Elperiodicodemonagas

Síguenos en las redes sociales Etiquetas: barquilandia Crónica heladeria helado Maturin niño niño vigilante relato